la linea MEA CULPA nació como un lugar simbólico donde conviven la culpa y la absolución, el instinto y la fe.
Es una línea que explora la delgada frontera entre lo prohibido y lo sagrado, transformando la imaginería religiosa y moral en un lenguaje visual contemporáneo.
Dentro de MEA CULPA toman forma dos colecciones complementarias, opuestas pero profundamente conectadas.
MEA CULPA es el contenedor de estas dos almas:
el pecado que pide una voz y la bendición que responde.
No una elección entre el bien y el mal, sino su convivencia.
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7 PECADOS es un viaje a las sombras.
Los siete pecados capitales se vuelven protagonistas, no como condena sino como toma de conciencia: el orgullo, la avaricia, la lujuria, la envidia, la gula, la ira y la pereza se reinterpretan como símbolos universales de la naturaleza humana.
Una colección intensa y directa que celebra el lado más instintivo e imperfecto del ser humano, transformando el pecado en expresión e identidad.
En contraste –y en diálogo– ¡BENDÍCEME! .
Quince iconografías inspiradas en las Vírgenes más famosas de la historia del arte dan vida a una colección que habla de protección, devoción y esperanza.
Figuras icónicas, reconocibles y llenas de significado, donde lo sagrado se convierte íntimo y personal.
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Con ¡BENDICEME! atípico
